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Octubre 17, 2022

La educación

contra la pobreza

La educación contra la pobreza

La pobreza y sus consecuencias en la educación han sido una temática que se ha abordado desde diferentes aspectos, tanto económicos, como sociales y más; no obstante, después de un suceso como la pandemia del COVID-19 en el 2020, cobra más relevancia este asunto debido a los cambios que el campo educativo atravesó y hoy representan nuevas oportunidades para el mundo. Es por eso, que en este artículo veremos cómo se encuentra el panorama en este aspecto y cómo se puede acabar con la pobreza o cerrar parte de sus brechas desde la educación.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), a mediados de mayo del 2020, más de 1.200 millones de estudiantes de todos los niveles de enseñanza, en todo el mundo, habían dejado de tener clases presenciales. En el caso de América Latina, la mayoría de las medidas fue suspender la presencialidad, así como se observa en el siguiente gráfico (Gráfico 1).

Es importante destacar que en 29 países se implementaron diversas modalidades, de las cuales la modalidad de educación a distancia fue la principal, con un total de 26 países empleándola. Así es como fue la selección de estrategias educativas en Latinoamérica (Gráfico 2).

Por su puesto, la mayoría de los países contaron con recursos y plataformas digitales para la conexión remota, que han sido apoyadas por los ministerios y entes encargados de cada país para fortalecer la posibilidad de acceso a la educación. Sin embargo, es importante tener en cuenta que, para la desigualdad educativa, este apoyo no llega al total de niños, jóvenes y adultos que necesitan de esta ayuda.

Cómo combatir la pobreza con educación

Sabemos que la educación virtual es una de las tantas formas de combatir la pobreza, pero esta es una tarea que exige priorizar los esfuerzos dirigidos, pues, así como en la pandemia su fin fue mantener el contacto y la continuidad educativa, creemos que esta no debe ser una medida momentánea, ya que la educación como una de las soluciones para la pobreza. También, consideramos que permite el acceso a poblaciones que tienen mayores dificultades de conexión y se encuentran en condiciones sociales y económicas más desfavorables, con diferencias y desigualdades que profundizan cada día.

Afrontar la desigualdad

Asimismo, otra forma de enfrentar la desigualdad educativa es mantener ajustes continuos en los planes curriculares y los recursos pedagógicos con el fin de considerar las necesidades de colectivos que tienen requerimientos específicos, lo cual también incluye considerar el acceso a Internet y el tipo de dispositivo desde el cual se accede. Conoce más sobre los recursos educativos digitales.

Por otro lado, se debe pensar en cómo es el acceso a Internet, como lo indica el informe de la CEPAL, en 2018, alrededor del 80% de los

 estudiantes de 15 años que participaron en la prueba del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) en la región tenía acceso a Internet en el hogar y solo un 61% tenía acceso a una computadora (Grafico 3). Solamente un tercio de los estudiantes contaban con un software educativo en el hogar, en comparación con más de la mitad de los estudiantes, en promedio, de los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).

Estas cifras son indicadores directos de cómo se deben plantear los modelos educativos en línea, puesto que no cualquier modelo que tenga grandes exigencias puede implantarse y ser adaptado a las necesidades del público al que se dirige. Con el fin de hacer la transición y acercar a la educación virtual, es necesario contar con una OPM para guiar este camino.

Ahora bien, en los últimos años combatir la desigualdad educativa se ha convertido en un tema de interés, dado que el uso, la aplicación y la difusión de las herramientas digitales de aprendizaje, tanto en las instituciones públicas como en las privadas, ha sido una forma de garantizar la educación como un derecho humano y así mejorar y ampliar el acceso, tanto como promover la innovación y la mejora en el ámbito educativo. Esto ha llevado al desarrollo de entornos de aprendizaje digitales y modelos centrados en los contenidos que proporcionan flexibilidad y se adaptan a las necesidades individuales y a los estilos de aprendizaje.

3 iniciativas que pueden contribuir a combatir la pobreza por medio de la educación

Estas iniciativas se han complementado con el aumento del apoyo y la financiación para el uso de recursos y herramientas digitales en el contexto del aprendizaje y la enseñanza, así como el refuerzo del papel de los profesores y las instituciones educativas como proveedores de recursos, para garantizar una mejor calidad, experiencias de aprendizaje y resultados para estudiantes y profesores. De tal manera, es i mportante resaltar que, para este fin, existen múltiples herramientas y servicios que pueden impulsar estos cambios y soportes; como, por ejemplo, el marketing educativo, conoce aquí cómo puede apoyar al cerrar las brechas de pobreza e impactar directamente en la desigualdad educativa. 

En conclusión, uno de los retos más importantes relacionados con la pobreza, la reducción de la misma y la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODM) de las Naciones Unidas es la desigualdad que existe en la educación y en otros ámbitos relacionados con el desarrollo socioeconómico. Para abordar este reto, es necesario tener en cuenta lo siguiente:

  • En primer lugar, es importante entender que el acceso a la educación es tan importante como la calidad de la educación recibida. Si tenemos en cuenta el hecho de que la escolarización tradicional es la única oferta educativa a la que puede acceder la mayoría de personas pertenecientes a grupos desfavorecidos, es urgente garantizar que todos tengan acceso a la educación a través de diversos medios, así como acceso a la virtualidad. 
  • En segundo lugar, el acceso a la educación no es suficiente. En el caso de la pobreza, también es necesario que las oportunidades educativas sean adecuadas para el individuo y tengan en cuenta el contexto socioeconómico y cultural de la familia.

Esta cuestión es importante porque la decisión de estudiar debe basarse en lo que es mejor para sí mismo y no solo en razones económicas o sociales. 

  • En tercer lugar, es necesario garantizar que los niños y los jóvenes tengan las herramientas necesarias para continuar su educación en el futuro a nivel superior. En lo que respecta a la educación y la pobreza, existe una gran posibilidad de que muchos niños y jóvenes que no están escolarizados se despidan del mundo del aprendizaje para siempre. Por eso es importante hacer intervenciones antes, durante y después del periodo de inclusión.

Autor: Daniela Moreno, equipo editorial Scala Learning

Referencias

https://goo.su/tDlw